Congreso Nacional de Kolina en Escobar

El sábado pasado compañer@s de todo el país nos reunimos en el Congreso Nacional de Kolina.

El intenso debate en comisiones fue la base del documento final que queremos compartir con ustedes y que marca los lineamientos principales que luego serán enriquecidos y adaptados a las realidades particulares de las 22 provincias de las que llegaron delegados.

En el cierre acompañaron a Alicia Kirchner, Carlos Castagneto, Ariel Sujarchuch, Leo Nardini, y nuestr@s compañer@s diputados, concejales y consejeros escolares; Máximo Kirchner, Daniel Scioli, “Cuervo” Larroque, María Cecilia Rodriguez (Nuevo Encuentro), el rector de la UNQUI Mario Lozano, Lauro Grande y Miguel Funes, entre otros.

Debatiendo y organizándonos nos preparamos para los desafíos que vienen.

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DOCUMENTO CONGRESO NACIONAL KOLINA

Del profundo debate de las compañeras y compañeros que hemos compartido esta jornada de trabajo colectivo en el Congreso Nacional de nuestra organización, en representación de las visiones e intereses de nuestros militantes a lo largo y ancho de todo el país, ha sido posible identificar una gran cantidad de objetivos, desafíos y estrategias de trabajo político a nivel territorial que serán sistematizadas para ser utilizadas como insumo de la tarea cotidiana de nuestros compañeros (militantes y dirigentes).
Kolina ha crecido con el debate, reconoce la importancia de las demandas territoriales emergentes y se prepara, con nuevas instancias como esta, para asumir su responsabilidad en el proyecto que conduce Cristina Fernández de Kirchner.

Democratización, visibilización de los representantes territoriales, profundización de los programas de formación militante, revisión y transformación de la estrategia de comunicación, federalización de las líneas de acción política, búsqueda permanente de la unidad en acción, entre otros desafíos y objetivos, son algunos de los consensos alcanzados para avanzar en nuestra construcción colectiva.

Argentina ha sido objeto de un proceso de desestabilización de los gobiernos nacionales, populares y progresistas de toda América Latina, al calor de la profundización de la crisis del capitalismo financiero, que busca reconstituir tasas de ganancias a costa de mas pobreza y desigualdad en el mundo.

En este complejo contexto regional y mundial, las políticas neoliberales de los grupos concentrados han retornado a nuestro país con inusual virulencia, gracias a la victoria electoral de CAMBIEMOS.

El nuevo gobierno ha apostado al re-endeudamiento, la apertura económica y financiera, a la restitución del privilegios al “campo”, a la ilusión de la competencia, al achicamiento del Estado y de lo público y a la “necesidad de abrirse al mundo”, alineando la economía del país con las demandas más extremas de grupos concentrados y trans-nacionales.

Con estas políticas que incumplen las promesas electorales, y en menos de un año, el gobierno de Macri ha incrementado un 50% la tasa desocupación (de 5,9 a 9,3%) y más que duplicado la tasa de inflación, generando con ello 1,5 millones de nuevos pobres y un significativo incremento en la desigualdad, quebrando un período de 12 años ininterrumpidos de crecimiento del bienestar de los trabajadores de nuestro pueblo.

Deuda, ajuste, entrega y persecución empiezan a manifestarse como los ejes rectores de esta nueva etapa del neoliberalismo en el país. El requisito de sustentabilidad de este proyecto radica en la defunción del peronismo kirchnerista, un trofeo que los grupos concentrados buscan ofrendar en el altar de la gobernabilidad excluyente, ofreciendo a cambio falsas panaceas asociadas a una “alternativa renovada y responsable”.

Si bien esa puja sigue abierta, a medida que el proyecto de Cambiemos profundiza la crisis, el ajuste y las desigualdades, la figura de Cristina se revaloriza crecientemente. La alternativa del poder concentrado es la persecución judicial y el linchamiento mediático de nuestra conductora y de nuestros principales luchadores sociales como Milagro Sala.

La defensa irrestricta de Cristina es una tarea estratégica en lo político, en tanto es el punto de concentración de ataque de nuestro enemigo, por su capacidad de expresar lo que significó el proyecto nacional como desafío a sus intereses históricos.

Estamos frente al desafío político de recrear una mayoría capaz de poner un freno al desarrollo del proyecto excluyente de Cambiemos y servir de basamento para derrotarlo electoralmente como preámbulo de volver a gobernar el país.

El objetivo radica entonces en combinar firmeza en las convicciones y con la mayor amplitud posible en la convocatoria y construcción política, tal y como Nestor Kirchner nos enseño con su ejemplo.

El rol de Kolina y todas las organizaciones libres del pueblo, tanto en el debate político, en la resistencia al proyecto neoliberal, como en la apertura de espacios para la participación, resulta indispensable para esta tarea.

Es tiempo de fortalecer la militancia organizada, manteniendo la convicción de que, como dice nuestra compañera Alicia, “nuestra responsabilidad es con el pueblo”.