El amor como pacto

La lluvia cae con una fuerza inusitada en la ciudad de Buenos Aires. Y esa fuerza  le agrega dramatismo escénico a un acontecimiento político que ya había conquistado la centralidad del interés público.

Cristina Fernández de Kirchner presenta su libro. Y lo hace en una jornada plagada de metáforas; en la Feria del Libro, en la Sala José Luis Borges, en el predio de la Sociedad Rural Argentina. Imposible pasar por alto semejante carga simbólica.

Imposible también es obviar la presencia de miles, movilizados por el deseo de verla y escucharla. Sostenidos en un amor que se sale de cualquier cauce de lo individual para convertirse en potencia colectiva que protagoniza, al igual que CFK, la jornada.

CFK baraja y dá de nuevo resignificando y diluyendo lo dado: “libros o alpargatas”, “civilización o barbarie”, “aluvión zoológico” asumen reverberancias novedosas que quedan en un segundo plano frente a las espectativas político-electorales de propios y extraños.

La ex-presidenta se pone en la piel de la autora de #Sinceramente por breves minutos para luego pasar a asumir la estatura de estadista que convoca a suscribir un contrato de la ciudadanía responsable. Un pacto social que sea la columna vertebral de un nuevo orden: la construcción de “algo diferente a lo dado”.

Enarbola a la vez un horizonte y una convocatoria. Y una esperanza. De la que es símbolo y figura excluyente. Revalidando aquel arcano de la experiencia histórica del peronismo: la relación entre el lider y su pueblo.

Todo lo demás debe ser construido y completado, para cuidar, consolidar y proyectar esa fuerza motora de una nueva posibilidad histórica.

Daniel Ezcurra