La política previsional y sus detractores

De todas las operaciones e infamias proferidas contra el gobierno nacional, tal vez las dirigidas a la política previsional sean las más alevosas y sistemáticas.  La cantinela de imprecisiones y mentiras presididas por la falsa defensa de “la plata de los jubilados”, congrega a corporaciones económicas y mediáticas, a personajes de la oposición e, incluso, al titular de un organismo de control evidenciando, de tal modo, una irresponsabilidad inadmisible en virtud del cargo que ocupa.

Es ridículo e inexacto sugerir que la totalidad de los recursos de la ANSES tienen que ser utilizados exclusivamente para el pago de haberes. Absurdo desde todo punto de vista. El decreto 2103/08 que dio origen al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) establece como uno de los objetivos del FGS contribuir “de acuerdo a criterios de seguridad y rentabilidad adecuados, al desarrollo sustentable de la economía nacional, a los efectos de garantizar el círculo virtuoso entre el crecimiento económico sostenible, el incremento de los recursos destinados al SIPA y la preservación de los activos de dicho Fondo”. Claro como el agua. El FGS es administrado eficaz e eficientemente procurando alcanzar un equilibrio entre la rentabilidad de sus inversiones y la seguridad de las mismas. No hay que ser un experto en economía para saber que las inversiones públicas y privadas generan empleo registrado y que éste alimenta a los fondos previsionales reactualizándose la sinergia que une al mercado interno, la inclusión, el trabajo registrado, la seguridad social y la posibilidad de un futuro sustentable.

Desde 2003 a la fecha, la jubilación mínima ha aumentado desde aquellos 150 pesos a los 2757 pesos actuales. Y este no es sólo un crecimiento nominal. Este es un crecimiento real y muy significativo. Ninguno de los índices de variación precios de las provincias opositoras como tampoco el “Índice-Congreso” y mamarrachos similares, pueden desmentirlo. Como sabemos y defendemos habitualmente en nuestra militancia cotidiana, la cobertura previsional alcanza al 94% de los adultos mayores. Una cobertura que es vanguardia en América Latina y que despierta atención en otras latitudes. Para completar, la Ley de Movilidad les garantiza a los jubilados dos aumentos anuales y, por consiguiente, un derecho inalienable que los exime de depender del gobierno de turno.

Es realmente grotesco que los mismos que se rasgan las vestiduras por “la plata de los jubilados” sean los mismos que ayer nomás se opusieron a la estatización de las AFJP. El rechazo que sienten por el sistema de reparto solidario e inclusivo y la nostalgia que sienten por el régimen de capitalización son ostensibles y aquél paso de comedia por el cual quisieron apócrifa y demagógicamente “restaurar” el 82% móvil, no los absuelve sino que los hunde en la más sórdida incoherencia. Proyecto aquél, cabe recordar, que no consignaba origen alguno para las erogaciones y que procuraba distribuir regresivamente los fondos de la seguridad social. Y si recordamos que éstos son los mismos que cuando fueron gobierno les recortaron el 13% a los jubilados y empleados públicos, el cuadro de situación es más indignante.

Por último transcribimos información útil y actualizada acerca del FGS (fuente: anses.gov.ar):

  • Desde su constitución, el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) experimentó un crecimiento del 272,5%. De los $98.082 millones que tenía en diciembre de 2008 pasó a $365.358 millones al 31 de enero de este año, según los datos provisorios disponibles.
  • Con respecto a los activos del FGS, su cartera está compuesta en un 63,2% por Títulos Públicos Nacionales, un 13,6% en Proyectos Productivos y/o de Infraestructura, un 8,3% en Acciones y un 4,3% en Plazos Fijos. Cabe destacar que la inversión en Proyectos Productivos y/o de Infraestructura aumentó considerablemente, pasando del 2,2% inicial al 13,6% en enero de 2014.
  • Los activos del FGS se invierten en activos financieros nacionales que incluyen, entre otros instrumentos, cuentas remuneradas del país y la adquisición de títulos públicos o valores locales de reconocida solvencia. Entre otras, se efectuaron inversiones a largo plazo en áreas estratégicas como la industria energética (ATUCHA II, ENARSA y EPEC) y la obra pública (Programa Federal de Viviendas y Fideicomiso de Infraestructura Hídrica) y viviendas (PRO.CRE.AR.).
  • En este sentido, el director ejecutivo de la ANSES ha expresado que “rentabilidad, seguridad y transparencia son los tres pilares en los que se basa la estrategia de acción del FGS. No se trata solo de un fondo de inversión, sino de un verdadero reaseguro para las jubilaciones futuras, porque cada operación del FGS contribuye a la generación de empleo, innovación tecnológica y apoyo a las economías regionales, lo que luego vuelve en forma de mayores recursos a la Seguridad Social”.

    USINAS KOLINA