La potencia reivindicativa de las movilizaciones

Después de la impresionante demostración del 25 de mayo, nuestro pueblo protagonizó otra multitudinaria concentración rechazando las consecuencias de las políticas neoliberales.

La potencia reivindicativa de las movilizaciones populares debe encontrarse y condensarse en una alternativa política que evite que el gobierno de Macri siga haciendo más daño.

Recordando la experiencia de la crisis del 2001 es importante recalcar que, como en aquella oportunidad, no es uno sino que son varios los factores que deben articularse (retroalimentándose mutuamente) para derrotar a los gobiernos neoliberales: la resistencia popular extendida, la crisis económica, las grietas y fracturas en el bloque de poder y la emergencia de liderazgos capaces de llevar un programa nacional soberano a conducir el Estado y la Nación.

A fines de los 90 construíamos en medio de severas dificultades y carencias estas claves estratégicas de un proyecto nacional y popular. Hoy, luego de la experiencia reparadora del kirchnerismo estamos en mejores condiciones para concretarlas.

El peso de la centralidad política de Cristina Fernandez de Kirchner no es un dato periférico respecto a esa posibilidad. Tampoco lo es la experiencia cercana de un gobierno popular y la experiencia ganada por las organizaciones libres del pueblo.

Por supuesto que existen dificultades. Muchas de ellas al interior del campo propio pero, aun contemplándolas, hay un escenario para dar nuestras luchas esperanzados y confiados en las energías creadoras del pueblo argentino.

Daniel Ezcurra