Por un 2019 de amplia unidad opositora

Se cierra el tercer año de gestión de Cambiemos y ya no son ninguna novedad los balances que arrojan resultados lamentables para el país, en especial, para los más humildes de nuestra patria. El dato saliente en esta oportunidad radica en la irrupción abierta del Fondo Monetario Internacional en el proceso nacional a demanda de Macri y sus funcionarios. Que nadie se confunda. Fueron a pedir la escupidera en el preciso instante que se les quemaba el rancho. Perdieron credibilidad en el único lugar donde se sentían fuertes y mimados. Es el mundo de las finanzas el que les bajó el pulgar calificándolos del peor modo. Incluso los “populismos” regionales reciben mejores calificaciones.

No es de extrañar que este pico en el riesgo país altere nuevamente el valor del peso como también la cadena de pagos privada. Estamos a merced de cualquier vendaval porque tenemos un gobierno que no gobierna. La indolencia oficial sólo se interrumpe cuando tienen que armar causas truchas o desviar la atención. Son eficientes embarrando la cancha, enrareciendo el clima político y reprimiendo la genuina protesta de los sectores populares. ¿Les alcanzará con el odio sembrado, la big data y la mano dura para diseñar una plataforma electoral? Todo un desafío para los analistas políticos pero, sobre todo, para quienes debemos presentar una alternativa de cara a la sociedad.

Se comportan como si reelegir fuese un derecho adquirido. Alimentan esta soberbia en base a un minucioso estudio de la opinión pública cruzando ilegalmente bases de datos y revalidando el blindaje de sus medios adictos. Se valen de todo lo que tienen a su alcance. Para derrotarlos con claridad se necesita amplitud y generosidad. Corren con el caballo del comisario por eso es que hay que noquearlos. Por puntos esta pandilla no entrega el poder.

Redoblemos nuestra militancia en favor de la clase trabajadora que padece este modelo de saqueo y entrega. Renovemos nuestra lucha por la libertad de los presos políticos y defendamos a ultranza a Cristina como también la memoria de nuestros compañeros y compañeras que ya no están con nosotros. Quienes pongan a nuestro espacio o a Cristina como límite juegan para el enemigo. Los agredidos por el poder dominante son aliados como también quienes se organizan para atenuar las políticas de hambre y miseria. Brindemos por un 2019 que alumbre un camino de justicia e igualdad para Argentina.

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