Sociedad Anónimas Deportivas un nuevo caballo de troya M

Si hay algo que caracteriza al gobierno de cambiemos es su escasa habilidad para innovar en términos de política económica y social. Vienen con el manual del FMI y las corporaciones abajo del brazo y está dispuesto a avanzar en todo aquello que profundice la desigualdad y permita mayor concentración de la riqueza. Esta nueva arremetida que busca avanzar en una ley que habilite las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) en la Argentina no escapa a la lógica del gobierno que describimos anteriormente. Una vez más, el gobierno equivoca el análisis y la posible solución.

En Argentina los “Clubes de fútbol” cumplen un rol social que abarca infinidad de actividades deportivas y culturales. Son mucho más que un “club de fútbol” y parte de esas actividades se sostiene por la lógica de las sociedades civiles y cuando lo hacen en gran parte por la organización de los clubes y el arraigo barrial o popular. Ejemplos de clubes que a pesar de los vaivenes económicos y sociales del país han cumplido con su rol y han servido para potenciar y contener a grandes y chicos hay de sobra.

El Fútbol Para Todos fue un símbolo de inclusión. Fue una apuesta fuerte al desarrollo deportivo e institucional de todos los actores vinculados al Fútbol en particular pero a los clubes en general. Un club de fútbol en la República Argentina es más que el “9”; es el canchero, lxs hinchxs, lxs empleadxs, lxs socixs, la jugadora de fútbol femenino que está empezando a organizar la participación del club en la distintas ligas de AFA, lxs jugadorxs de la liga de vóley, los equipos de basket, el patín artístico, la colonia de verano, y así podríamos enumerar infinidad de disciplinas y actividades.

Hablar en argentina de “Clubes de fútbol” es tener una mirada excluyente sobre una construcción social, deportiva y económica muy distinta a la que, por ejemplo,  pueden tener los (ahora sí) “clubes de fútbol” europeos o de la liga de Estados Unidos donde sí el objetivo principal y exclusivo es comercial. El lector podrá poner rápidamente como contra ejemplo, que el Real Madrid y el Barcelona de España no son SAD. Pues bien, ambos equipos canalizan su “rol social” vía fundaciones y su “estabilidad económica” (en el mejor de los casos) se ve beneficiada, entre otras cosas, por exenciones impositivas que conservan siendo Asociaciones Civiles. O sea, ni chicha ni limonada.

Las SAD son la puerta de ingreso para la lógica de la rentabilidad excluyente retomando esa idea de “ramal que para, ramal que cierra” que se traduciría en algo asi como “club que no da gananciam club que cierra”. No hay disciplinas deportivas más o menos rentables, hay contextos y herramientas para desarrollarlos en mayor o menor medida y las SAD lejos estarán de ser un aporte para el desarrollo deportivo, social y cultural de cualquier club argentino.

USINAS KOLINA